martes, 7 de junio de 2011

OTRA LECTURA ¿Cual dia de la mujer?

¿Cuál Día de la Mujer?
Hace 100 años, mujeres inmigrantes que laboraban en una fábrica de textiles en Nueva York se alzaron en huelga para exigir mejores condiciones laborales, la que terminó en voraz incendio. Muchas de ellas murieron calcinadas. Así nació el Día de la Mujer, que ayer celebramos en Colombia, con profusión de flores, mensajes y felicitaciones masculinas.
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De verdad, ¿las mujeres hemos logrado en un siglo derrotar el machismo implícito, no sólo en nuestra relación de pareja, sino el que nos imponen el Estado, la religión, la cultura y la vigilancia de las mismas mujeres? ¿Hemos superado en estos 100 años la burka islámica, la ablación del clítoris en África (y hasta en comunidades indígenas colombianas), el asesinato de mujeres en India sólo por ser mujeres o la prostitución forzada en Israel?
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¿Hemos superado en cien años la violencia de género en el matrimonio? La infidelidad de la mujer se paga con sangre (recuerden el caso del coronel Aldana en Tolima que volvió picadillo a su esposa, o el del distinguido miembro de la sociedad barranquillera que mató a su mujer en diciembre pasado). ¿O la violación, el aborto y la vejación contra la masa inerme de mujeres colombianas, consideradas trofeos de guerra por guerrilleros, narcos, paras, militares y hasta curas?
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Y en el plano laboral, ¿tenemos igualdad de condiciones en materia de salarios que los hombres? Y a nivel político, ¿la cuota del 30% en la administración pública, que ordena la Constitución del 91, se está cumpliendo? Es verdad que hoy tenemos una Fiscal y una Contralora, y que hay dos o tres ministras, y que la banca está manejada en buena parte por eficientes ejecutivas, pero, pero, pero, sólo es una pequeña minoría privilegiada; el resto, las mujeres cabeza de hogar se ven sometidas a bajos salarios, malos tratos y hasta asedio sexual.
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En estos momentos se discute la aprobación del aborto en Colombia. Ya los obispos, apoyados por la caverna, el procurador Ordóñez y el director del Partido Conservador, han lanzado la consigna de atajarlo mediante firmas que se ‘exigirán’ desde los púlpitos. Como si el cuerpo de la mujer fuera propiedad del Estado, la Iglesia, la cultura patriarcal, el machismo y la misoginia. Alegan los Ordóñez que hay que defender la vida del feto. ¿Y quién defiende la vida de centenares de mujeres que abortan y mueren en clínicas clandestinas, con métodos tan deleznables como los ganchos de alambre?
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Y no es que las mujeres que iniciamos la lucha desde los años 70 con Simone de Beauvoir, estemos en contra de los hombres. Por el contrario, juntos tenemos que defender la igualdad, para tener una sociedad más equilibrada. Creo que un libro fascinante escrito por la sicoanalista junguiana Clarissa Pinkola Estes, ‘Mujeres que andan con los lobos’, es la clave para que mujeres y hombres sensibles entiendan por qué la liberación de la mujer nos hará libres a todos. La interpretación sicoanalítica de los cuentos de hadas (La cuentahuesos, Barba Azul , El depredador, y otros) describe a la mujer como un ser autónomo, instintivo, valiente y hasta salvaje. Sólo rescatando esa mujer interna, sofocada por las religiones judía, católica, e islámica, nos liberaremos de tabúes impuestos por los misóginos que escribieron la Torá, la Biblia y el Corán.
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ENTRETANTO: ¿Era necesario que la contralora Morelli emitiera un video por You Tube, para acallar rumores, donde afirma que “...el apoyo que doy a mis funcionarios no significa que tenga relaciones amorosas con ellos. No soy una depravada sexual”. Explicación no pedida, ¿acusación manifiesta?

LA TENENCIA DE LA TIERRA EN COLOMBIA

ESTIMADOS ESTUDIANTES DE ECONOMIA Y POLITICA

RECIENTEMENTE EL SR. PRESIDENTE DE LA REPUBLICA JUAN MANUEL SANTOS AL REFERIRSE A LA DENUNCIA HECHA POR EL SR. JORGE ENRIQUE VELEZ, ACTUAL SUPERINTENDENTE DE NOTARIADO Y REGISTRO, EXPRESÓ ANTE LAS CÁMARAS DE LA TELEVISIÓN LA SIGUIENTE FRASE: "SALE PUS".

SEMEJANTE DECLARACIÓN PROVOCÓ LA REACCIÓN DE MAS DE UN NOTARIO, QUE NO SE SIENTE PARTICIPE DE LAS TITULACIONES FRAUDULENTAS DE LAS TIERRAS DE LOS DESPLAZADOS.

PERO MAS ALLÁ DE LAS DECLARACIONES Y REACCIONES, LO CIERTO ES QUE EL SR. MANUEL CUELLO BAUTE, ANTERIOR SUPERINTENDENTE DE NOTARIADO Y REGISTRO, QUIEN SE ENCUENTRA PROCESADO POR LA JUSTICIA, DEBE RENDIR CUENTAS POR ESTOS HECHOS.

PARA SU MAYOR INFORMACIÓN Y ANALISIS, SOBRE EL TEMA DE LA TENENCIA DE LA TIERRA EN COLOMBIA, PUEDEN CONSULTAR LA EDICIÓN Nº 1506 DE LA REVISTA SEMANA (WWW.SEMANA.COM)Y EL LIBRO DE EDITORIAL NORMA "GUERREROS Y CAMPESINOS" despojo de la tierra en Colombia. DEL AUTOR ALEJANDRO REYES POSADA.
EN LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

PORTADA SEMANA.
Diálogo con un hombre que conoce como pocos el bajo mundo de la contratación. Revela los trucos y las trampas que han permitido el saqueo del Estado.
Sábado 5 Marzo 2011

Yo a usted le voy a contar lo que he visto y he vivido en veinte años en el mundo de la contratación. Y la primera cosa que quiero que le quede clara es que hoy hay dos clases de contratistas: los corruptos buenos y los corruptos malos. Los corruptos malos son los que se meten a contratar las obras para hacer lavado de activos y las terminan. Y los corruptos buenos son los que tratan de ser honrados, pero necesitan el anticipo que les dan para hacer empresa. Algo parecido al caso de los Nule. Al final se gastan el anticipo y no terminan la obra. Es decir, los malos, que son los que mueven plata del narcotráfico, son los buenos en el fondo.
¿Y puede una empresa decente ganar un contrato?

Si una empresa decente gana un contrato es porque no es negocio. No les interesa a los contratistas. Eso pasa en muy pocas ciudades.

¿Cómo empieza todo?

El origen de toda la corrupción está en la campaña electoral. Hay unos contratistas que dan plata a los candidatos y hay otros contratistas que dan plata y votos. Al final los contratistas terminan sometiendo al elegido. Es sencillo.

La corrupción llega a ser tan sofisticada que hay contratistas que tienen más votos que los congresistas. Un duro, por ejemplo, puede tener 150.000 votos. Son ellos los que saben del negocio y cultivan la clientela. Para ponérselo de otra manera, hoy en Colombia hay ciudades en las que pueden estar reunidos tres candidatos a la Alcaldía en algún evento y llega el contratista y los asistentes se amontonan es alrededor del contratista.

Ya casi ningún contratista se mete a elegir senador o representante, porque esa gente no ejecuta recursos directamente. Solo se financia a los que pueden tener cuotas en institutos descentralizados y que pueden mover contratación. Y esos son pocos.

No le voy a negar que resulta útil tener a congresistas en el bolsillo. Uno de los más sonados constructores de carreteras de este país tiene cuatro senadores. Le salen baratos. Eso es como pagar un valet parking para un contratista al que le pueden quedar libres 300.000 millones de pesos con el contrato de una megaobra.

(Entre paréntesis le digo que también hay negociantes que se meten a ser congresistas solo para montar un negocio que luego les dé plata. Como ocurrió con un representante a la Cámara que propuso la ley que obliga a la revisión anual de vehículos y montó decenas de talleres tecnomecánicos y se ha hecho rico).

De todas maneras, si me pide un cálculo, yo le puedo decir que el 60 por ciento de los senadores, de una u otra manera, hacen el 'complete' con los contratistas. Lo llaman a uno y le dicen: "Ya tengo 25.000 votos, consígame 10.000". Conseguir los votos es fácil: se sostienen cien líderes con un 'salario' de 500.000 pesos mensuales durante tres meses. Los más caros son los de Vichada, pues toca traer a los indios a votar. El más barato, el de Bogotá.

Se hace de muchas maneras. Por ejemplo, pongo cien líderes para que lleven a su gente a votar por el candidato. O contrato gente del barrio como pregoneros para el día de elecciones: pongo 2.000 personas a 50.000 pesos cada una. Y lo primero que les digo es que voten, y ahí ya van 2.000 votos, y que a los amigos y a la familia que vean por el puesto también les pidan que voten por el candidato. Y ahí va sumando. Otra técnica que se aplica es el carrusel: cojo veinte líderes y los mando a votar con la instrucción de que se traigan el tarjetón en blanco. Salen, les pago y se marca el tarjetón afuera y se le entrega a otra gente para que entre y vote. Y a esos también se les dice que depositen el de ellos y me traigan el otro en blanco. Todo está cuadrado con un enlace en la mesa de votación.

Le suena el teléfono. Es un líder que lo llama desde cualquier pueblo de Colombia y por el altavoz se le escucha decir: "Ya está casi completo, jefe". Se refiere a que ya tiene el número de votos que le puso de tarea para las elecciones de octubre.

Pero donde está el negocio es en la elección de los alcaldes y los gobernadores. Todos los contratistas tienen uno o dos gobernadores. Nosotros determinamos quién es el alcalde y ellos se arrodillan. El mejor encuestador es el contratista más rico. Es él el que sabe cómo está el mercado de los votos. Al final del día, todas las campañas superan en 300 o 500 por ciento los topes fijados por la ley.

¿Cuánto vale un alcalde?

El contratista es la mano amiga: da para recibir. Si yo le doy 100 millones al candidato, él me revierte como alcalde con un contrato de 1.000 millones. Y de ahí uno se puede quedar hasta con el 40 por ciento o más.

¿Cuánto vale un alcalde? Eso depende del presupuesto del municipio. Uno hace las cuentas. Si el municipio tiene 100.000 millones de pesos de presupuesto, se le restan 30.000 o 40.000 millones de pesos que se gastan en lo administrativo. Es decir, tiene para ejecutar 60.000 millones, el contratista solo le apuesta al 40 o 50 por ciento de esa suma, no más. Porque el resto el alcalde lo da por otro lado.

Por ejemplo, el presupuesto de Casanare es de 750.000 millones. Esa es la joya de la corona. Tiene más presupuesto que Medellín, que es una ciudad de casi tres millones de habitantes, y todo Casanare no son más de 300.000 personas. Con esa plata, la gente de Casanare podría vivir todo el año sin tener que trabajar. Allá hay que destruir para hacer, para poder gastarse toda esa plata.

Ponga atención a otro principio de este negocio: no hay contratista en pueblo pobre. Entonces el precio del alcalde es según el presupuesto del municipio. Hay municipios ricos, pero que hoy están pobres porque el anterior alcalde pidió vigencias futuras. Si el municipio está endeudado o tiene vigencias futuras, lo único que hago es darle una liguita al que va a ser alcalde.

Le vuelve a sonar el teléfono. Es un candidato a la alcaldía de una capital. Se le oye en el altavoz preguntarle por "el aporte". "Yo le aviso cuándo", le contesta este.

Si un alcalde pide 500.000 dólares, se le dosifican para la campaña. Al tipo se le somete. Hay que mantenerlo a pan y agua. No se le da todo de una. Y los contratistas están encima del candidato y uno les exige y les dice: "A ver, qué pasa que no lo veo trabajando puerta a puerta".

Cuando el candidato es elegido, ya la contratación la tiene empeñada con el contratista. Ya después ganar los contratos es fácil. El alcalde pone al secretario a disposición de los contratistas. Muchas veces los pliegos de licitación los diseña el contratista en su misma casa. Y los diseña de tal forma que así venga la multinacional más berraca se lo gana. Un Perico de los palotes le puede ganar a Odebrecht. Basta con poner que se necesita que sea una fundación de la localidad y ya quedó descalificada la mejor empresa del mundo.

La contratación de una ciudad muy importante fue vendida antes de las elecciones. Eso se lo garantizo. El alcalde de esa ciudad se llevó la tula antes de ganar.

Hay contratos de contratos. Un contrato de un billón de pesos deja 300.000 millones. Pero esos son muy escasos. El bilingüismo, por ejemplo, también es, en su medida, rentable. Al chino se le da un CD, un libro, y queda el 80 u 85 por ciento para el contratista. Pero el sueño de todo contratista es aguas, porque la interventoría no puede abrir para ver el tubo. Ahora, el interventor suele ir amarrado al contrato, pero si no va, se lleva el 5 por ciento. Nadie o pocos quieren contratar en carreteras, porque los precios tienden a ser estándar. Por ejemplo, el contrato del túnel de La Línea: ¡averigüe cuántas veces estuvo desierto!

Del contrato que uno recibe, por 'ley', el 10 por ciento va para el alcalde. Hubo una época en que los contratistas fueron víctimas de los funcionarios públicos. los extorsionaban. Y los contratistas elevaron los costos de los votos y les dejaron claro a los políticos que si quieren ganar, se tienen que someter. Es que al contratista no le quedó alternativa.

Y después de esto se arma una red de conexiones. Entonces hay mafias dentro de los organismos de control articulados a los contratistas. Y uno llama al alcalde y le dice: "Tiene siete procesos en la Procuraduría y le vale tanto la vuelta". Todo suma.

Ahora es más rentable ser corrupto que ser narcotraficante. Hay unos 50 combos de contratistas. Hay unos combos que son más ricos que los narcos. Hay otros que tienen contratos en todo el país, pero no se meten en los contratos grandes para no hacerse visibles. Ahora los contratistas arrodillaron a los políticos.