En este debate se expresa la opinión sobre la tan llamada "reforma a la ley 30 de educación superior", esto nos hace pensar en como será nuestro futuro, sera al desplegar nuestra imaginación a un sin número de ideas locas y descabelladas, pero si lo hacemos tomando como referente el hogar, la movilidad, la salud, etc., ¿por qué no hacerlo con la educación? Tener el privilegio de poder concertar nuestro futuro para la educación, es construir con herramientas solidas lo que será un aporte a nuestra formación superior, como un medio para innovar, fomentar cambios académicos, avanzar en equidad, bienestar, desarrollo y mejores oportunidades. Es nuestro deber forjar el futuro desde el presente, pensando como un estado independiente, autónomo, capaz de tomar sus propias decisiones, teniendo como referente países desarrollados donde lo primordial es la investigación y la educación que por ende es gratuita, preocupándose por la formación de sus ciudadanos. En efecto al permitir que los entes privados tomen el control de nuestro futuro, se despojaría completamente de responsabilidad al estado, ya que los recursos públicos para la educación serian direccionados hacia otro sector, dejando como consecuencia costos elevados en matriculas, deudas vitalicias con establecimientos que garantizan crédito educativo con intereses elevados. No necesitamos poblar la nación de instituciones, lo que realmente necesitamos es que las ya existentes sean de excelente calidad, que los recursos para la educación sean mayores y que el estado se comprometa a brindar apoyo real. Por esta razón, no podemos hacer caso omiso, a los planteamientos que demanda el gobierno en cuanto a educación se trate, sin pactar y llegar a mutuos acuerdos en los que nos veamos todos beneficiados. Sin embargo es necesario acordar en mesas de negociación donde se encuentre la participación de: el ministro de educación, el congreso, estudiantes, docentes, padres de familia, y la comunidad en general de instituciones públicas y privadas, sin exceptuar a ni ninguna clase social. Podemos adicionar que lo que pretendíamos como estudiantes, más que generar disputa, oposición o controversia en el sector educativo, era el de ser escuchados y tenidos en cuenta en el momento que se elaboren reformas a leyes de la educación. Las numerosas marchas culturales que se llevaron a cabo fueron pieza clave para demostrar que nuestra prioridad es la Educación, que estamos dispuestos a enfrentar, luchar y combatir por cualquier demanda en la que nuestros recursos se vean afectados o se atente con la integridad de los estudiantes. Al manifestar el presidente, el 9 de noviembre de 2011 el retiro de esta reforma, fue una prueba contundente de que nuestro objetivo se cumplió, fuimos escuchados, el gobierno entendió de que está no contemplaba los requisitos básicos y no superaba nuestras expectativas; estamos a la espera de que la nueva reforma que se haga, contenga beneficios reales.Podemos dormir tranquilos ya que el gobierno comprendió que poseemos la suficiente madurez para concertar nuestro futuro.
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